Tenemos un poco olvidado a Sir Francis. Bueno, tras una semana intensa con The First World Week of Phrasal Verbs, no viene mal un breve paréntesis de humor con Sir Francis, con una entrada tomada de sus Apuntes Secretos:
aphrodisiac. Afrodisíaco, sustancia que excita o aumenta el apetito sexual. Aunque no esté demostrado científicamente, tienen esta reputación algunas sustancias, tales como la raíz de ginseng, la yohimbina, la cantárida, conocida vulgarmente como ‘la mosca española’ (the Spanish fly) y algunos alimentos, como las ostras, las almejas y demás moluscos, el apio, los espárragos, el caviar, la miel, las trufas, etc. De todos ellos, parece que son las ostras las más efectivas, aunque no siempre funcionen al cien por cien, como en el caso, relatado por Sir Francis, de aquella novia virgen que, por consejo de su madre, la noche de bodas le hace tomar al novio una docena antes de acostarse para darle fuerza. Al preguntarle la madre, a la mañana siguiente, cómo había ido la cosa, la hija responde: «I fed him a dozen oysters like you said, but only nine of them worked» (“le di una docena de ostras como me dijiste, pero sólo nueve funcionaron”). A ese ritmo, las posibilidades de supervivencia del pobre fulano eran más bien escasas, como las del protagonista del siguiente limerick:
aphrodisiac. Afrodisíaco, sustancia que excita o aumenta el apetito sexual. Aunque no esté demostrado científicamente, tienen esta reputación algunas sustancias, tales como la raíz de ginseng, la yohimbina, la cantárida, conocida vulgarmente como ‘la mosca española’ (the Spanish fly) y algunos alimentos, como las ostras, las almejas y demás moluscos, el apio, los espárragos, el caviar, la miel, las trufas, etc. De todos ellos, parece que son las ostras las más efectivas, aunque no siempre funcionen al cien por cien, como en el caso, relatado por Sir Francis, de aquella novia virgen que, por consejo de su madre, la noche de bodas le hace tomar al novio una docena antes de acostarse para darle fuerza. Al preguntarle la madre, a la mañana siguiente, cómo había ido la cosa, la hija responde: «I fed him a dozen oysters like you said, but only nine of them worked» (“le di una docena de ostras como me dijiste, pero sólo nueve funcionaron”). A ese ritmo, las posibilidades de supervivencia del pobre fulano eran más bien escasas, como las del protagonista del siguiente limerick:
There’s an oversexed lady named Whyte
Who insists on a dozen a night.
A fellow from Cheddar
Had the brashness to wed her –
His chance of survival is slight.
Una ‘cachonda’ llamada María
En doce polvos por noche insistía.
Un vecino de Marbella
Que osó casarse con ella
Tiene el pobre contados sus días.
Por otra parte, el bromuro es el más famoso anti-afrodisíaco: «An old soldier [...] meets another in the
street. “You remember the bromide that they gave us during the war to quiet us
down?” he asks. “Yes...” “It’s
just beginning to work”» (un veterano de guerra se encuentra con otro en la
calle y le dice “¿te acuerdas del bromuro que nos daban durante la guerra para
aplacarnos? Ahora está empezando a hacer efecto”).